Los beneficios de cocinar al vapor

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beneficios de cocinar al vapor

El origen de la cocina al vapor se remonta a la tradición oriental, en la que se colocaban los alimentos sobre sencillas cestas de bambú situadas sobre una olla con agua (o caldo) hirviendo. De esta forma, en contacto con su vapor, se cocinaban los alimentos de forma suave y progresiva, con una mínima pérdida de su valor nutritivo.

Esta forma de cocción, simple y saludable, ha ido ganando seguidores motivados por la voluntad de comer sano y ligero. Sus principales ventajas son que los alimentos no entran en contacto ni con el agua ni con aceite ni con otras grasas mientras se cuecen, con lo cual no pierden su valor nutritivo y se reduce mucho el número de calorías del plato. Es por ello que utilizar en nuestra vida diaria esta forma de cocina saludable es una práctica muy recomendable para adelgazar y mantenernos en el peso deseado. Y sin olvidar que cocinar al vapor es la mejor opción para mantener el sabor, la textura y el color original de los alimentos.

Cómo cocinar al vapor

La técnica de cocción al vapor es muy simple. Basta con colocar los alimentos en un recipiente agujereado e introducirlo en una olla o cazuela que contenga un líquido en ebullición. Este líquido puede ser simplemente agua, pero si queremos realzar el sabor podemos utilizar agua aromatizada con hierbas o especias, o caldos (ya sean de carne o de pescado) e incluso vino o licores. De esta forma, al hervir el líquido, el aroma se traslada mediante el vapor al alimento. Es importante evitar el contacto directo de este líquido con la comida; esta es la clave para que mantenga su textura y nutrientes intactos, y que las vitaminas hidrosolubles no pasen del alimento al agua.

Al colocar los alimentos limpios y troceados en el colador hay que intentar que no queden amontonados, para que el vapor pueda circular bien entre ellos y se cocinen uniformemente. Además, hay que procurar que el agua o caldo esté en cantidad suficiente para que no se evapore del todo antes de terminar la cocción. Lo mejor es tapar la olla para evitar la dispersión del vapor.

Una vez finalizada la cocción es aconsejable consumir los alimentos en caliente. Si las verduras no se van a tomar en el momento, lo mejor es enfriarlas en agua con hielo y reservarlas bien secas envueltas en papel de cocina. Si quiere añadirse sal debe hacerse después de cocinar los alimentos, nunca durante la cocción, especialmente en el caso de las verduras o, de lo contrario, perderán parte de su color y textura.

Las vaporeras: la mejor opción para cocinar al vapor

El uso de las vaporeras es muy común en las cocinas de todo el mundo, ya que son el utensilio que permiten sacar más partido a este tipo de cocción. Podemos encontrar desde las clásicas de bambú, pasando por las de diversos diseños y materiales (acero inoxidable, silicona, etc.), hasta los cocedores de vapor eléctricos, o las vaporeras con distintos niveles para cocinar diversos alimentos al mismo tiempo: los más duros en la parte inferior, y los más tiernos en la superior. Estas últimas, además de resultar muy prácticas, nos ahorrarán tiempo en la cocina.

Las vaporeras, además de permitir cocinar los alimentos de forma saludable, son una forma de cocción sencilla y segura. La seguridad es un factor clave en nuestras cocinas, uno de los espacios en que acostumbran a ocurrir más accidentes de forma fortuita. Por eso, Plus Ultra Seguros te ofrece con sus seguros de hogar la tranquilidad y cobertura que en tu hogar necesitas para estar cubiertos ante cualquier situación.

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