Cómo limpiar la vitrocerámica y qué hacer ante rotura

¿Te ha gustado este artículo?
Puntuacion: 3.6 basado en 200 valoraciones

cómo limpiar la vitrocerámica

La placa vitrocerámica es un cristal constantemente sometido a altos grados de temperatura, grasa y otras partículas de suciedad. Además, soporta el peso y el rozamiento directo con recipientes y utensilios de diversas formas, tamaños y materiales: ollas, sartenes, cazos, cacitos, espumaderas, tablas, cubiertos… están en contacto constante con la vitrocerámica.  

Su uso y características la hacen susceptible de roturas y rayaduras, por ello es fundamental seguir unas pautas básicas de mantenimiento, especialmente en cuanto a su limpieza se refiere. Pero, ¿cómo limpiar la vitrocerámica sin dañarla? Sigue los consejos de este post para alargar la vida de tu placa y conservar su brillo original. 

Consejos básicos de mantenimiento de la vitrocerámica

La limpieza de la superficie

Para un buen mantenimiento de la vitrocerámica es imprescindible limpiar el cristal correctamente. Para empezar, evita las rayaduras utilizando un limpiador especial para este tipo de cristal, ayudándote de una rasqueta. Es importante que no utilices el líquido limpiacristales para ventanas, productos quitagrasas o el detergente con el que friegas habitualmente los platos; con el tiempo, todos ellos podrían resultar demasiado agresivos para el cristal de la vitrocerámica, deteriorándolo tras varios usos, aunque en principio parezcan inofensivos. 

Si te encuentras con grasa muy rebelde, previamente puedes pasar una bayeta con agua caliente y unas gotas de limpiador, dejarlo actuar unos minutos y a continuación pasar la rasqueta con cuidado; y, siempre, paralelamente a la superficie, para no dañar el cristal con los extremos. Cuando termines aclárala bien con agua, pasando la bayeta de nuevo y, finalmente, sécala con papel de cocina para sacarle brillo. Mantén los estropajos alejados de la vitrocerámica, pues estos pueden producir micro rayaduras y deteriorar su aspecto notablemente. 

La mejor manera de cocinar sobre ella

Ante todo, procura posar cazos, ollas, sartenes y cacerolas con precaución sobre la vitrocerámica. Un golpe brusco puede partir el cristal.  

A la hora de cortar patatas, cebollas u otras verduras, no lo hagas directamente sobre el cristal, ya que podría ocasionar rayaduras con el cuchillo. Utiliza siempre una tabla de madera, preferiblemente sobre la encimera. 

Por ejemplo, si decides preparar un puré, evita usar la batidora mientras la olla se encuentre sobre la vitrocerámica, pues las vibraciones podrían resquebrajar el cristal. Siempre será mejor verter el contenido en otro recipiente y, así, batir o triturar los alimentos sin repercusiones.  

¿Qué hacer si se rompe la placa?

En caso de rotura de la placa vitrocerámica, el primer paso es avisar directamente a tu aseguradora. Plus Ultra tiene a tu disposición varias modalidades con el que puedes tener incluida la garantía de rotura de vitrocerámica dentro del precio de tu seguro de hogar. Esta cobertura cubre la reparación completa, sea cual sea la causa por la que se haya partido.  

Debes saber que reparar la vitrocerámica por rotura del cristal solo implica cambiar la placa de la superficie, pues el mecanismo interior se conserva intacto. Normalmente, las compañías aseguradoras dan la opción de repararlo por tu cuenta y, a continuación, aportar la factura correspondiente. Sin embargo, también pueden enviarte a un profesional de la compañía. Si optas por la primera opción deberás ponerte en contacto con la marca o establecimiento que trabaje con la misma; en cambio, si dejas que la compañía se encargue de la reparación, solo deberás informarles sobre la marca y modelo para que te traigan la adecuada. 

Por otro lado, si se rompe la placa es importante contar con provisiones de comida para unos días, pues no podrás cocinar hasta que sea reemplazada. Asimismo, debes vigilar que no caigan líquidos o restos de comida por la grieta, pues cualquiera de ellos podría dañar el mecanismo interno, agravando el problema. Durante ese lapso te sugerimos que cocines platos que no requieran fuego, o bien que se puedan preparar con el horno o el microondas. 

¡Si este post te ha gustado, síguenos en Facebook y Twitter, y mantente informado con otros consejos tan interesantes!

Suscríbete a nuestra newsletter

¿Quieres recibir más consejos y novedades en tu email?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciocho − siete =