Las averías que puedes evitar con la revisión preventiva de tu seguro de coche

¿Te ha gustado este artículo?
Puntuacion: 0 basado en 0 valoraciones

Las averías que puedes evitar con la revisión preventiva de tu seguro de coche

 

El coche es el primer medio de transporte al que recurrimos tanto para recorrer largas distancias y llegar a la otra punta del país, como para realizar distancias cortas, habituales en nuestro día a día en la ciudad. Sea cual sea el uso que hagamos de nuestro vehículo, sabemos que el seguro de coche es obligatorio y que una revisión preventiva y periódica en el taller también debería serlo.

Además de pasar la inspección técnica obligatoria del vehículo (la ITV), cada fabricante nos indica, a través del libro de mantenimiento, qué revisiones debemos hacer a cada coche según su antigüedad y el número de kilómetros recorridos. Son muchos los agentes que señalan la importancia de la revisión preventiva y periódica de nuestro vehículo.

Las averías más frecuentes detectadas en la revisión del vehículo

Gracias a esta revisión, podemos descubrir qué elementos de nuestro vehículo necesitan reparación o sustitución y con ello podemos evitar accidentes en la carretera. Pero, ¿cuáles son las principales averías que pueden detectarte en una revisión?

Presión y desgaste de los neumáticos. En la revisión se comprobará que la profundidad de los surcos de la banda de rodadura supere los 1,6mm y que la presión de los neumáticos sea la óptima. Si no se cumplen estas dos condiciones, la capacidad de maniobra y de frenado del coche puede verse comprometida, además de perderse adherencia y de poder producirse un reventón inesperado.
Sistema de frenos: Puede que haya aire en el sistema hidráulico, agua mezclada con el líquido de frenos, problemas con los latiguillos o con las pastillas… Son muchos los problemas relacionados con los frenos que pueden provocar que no seamos capaces de mantener el control del coche.
El estado general del motor: El motor es una de las partes más complejas e importantes del vehículo, ya que de él depende su funcionamiento. En una revisión en el taller, los mecánicos verificarán que no existe ningún fallo dentro del propio motor, ni en el sistema de escape ni de transmisión. También es importante verificar el nivel de aceite, ya que si el motor no está correctamente lubricado, las piezas se pueden romper y dejar de funcionar de manera inmediata.
• Nivel de líquidos. En general, es necesario revisar el nivel de líquidos de cada una de las partes, ya que es una de las principales causas de averías y fallos mecánicos. Un nivel bajo de líquidos puede ser síntoma de fugas en el circuito o de superficies desgastadas que deben ser localizadas.
Las luces y el sistema eléctrico: La electrónica cada vez está más presente en la automoción y un fallo eléctrico, producido por una subida de tensión, un golpe, exceso de humedad… Como consecuencia, el cierre centralizado, el parabrisas , el climatizador o las luces pueden dejar de funcionar. Algunos de estos elementos pueden considerarse accesorios, pero otros son especialmente importantes para garantizar tu seguridad. Por ejemplo, unos faros desajustados a causa de un golpe pueden provocar que deslumbremos a otros conductores o hacer que no seamos visibles.
La suspensión del vehículo: Se comprueba el estado de amortiguadores, muelles, puntos de anclaje… Son piezas que deberían de durar toda la vida del coche, pero su revisión en el taller es clave porque en caso de deterioro pueden llegar a romperse y el accidente es inevitable.

Piensa que el verdadero valor de una revisión preventiva del estado de tu vehículo reside en detectar posibles problemas que puedan ocasionar un posterior siniestro, con sus correspondientes consecuencias. Puede que sí sólo usas el coche para desplazarte por la ciudad los pequeños fallos pasen desapercibidos, pero el día que salgas a la carretera puedes encontrarte con problemas que no esperabas.

Confía tu seguridad en la red de talleres

Las compañías aseguradoras más comprometidas en materia de seguridad vial, nos ofrecen un plus a través de su red de talleres. Y es que este servicio de revisión, que generalmente se presta en caso de siniestro reparado en sus talleres de forma totalmente gratuita, es una garantía de calidad, ya que no persigue un fin económico, sino garantizar nuestra seguridad.

De esta forma, si escogemos de manera acertada nuestro seguro de coche, también podremos disfrutar de otros servicios especializados que marcan la diferencia, como son:
1. Recogida y entrega del vehículo de forma gratuita.
2. Preferencia en el peritaje y la reparación.
3. Vehículo de cortesía gratuito, durante la reparación.

En conclusión: con la red de talleres que tu aseguradora pone a tu diposición con la contratación de una póliza de coche, no sólo tendrás acceso de forma gratuita a servicios personalizados; sino que también encontrarás a tu disposición los medios necesarios para reducir preocupaciones al volante y evitar costes añadidos.

Suscríbete a nuestra newsletter

¿Quieres recibir más consejos y novedades en tu email?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

nueve − 7 =