El seguro para comercios: ¿En qué consiste la cobertura de “Pérdida de beneficios”?

Contratación de un seguro para comercios para garantizar la tranquilidad

 

La contratación de este tipo de seguros, te ofrecerá las mejores garantías y coberturas pensadas por y para tu negocio. La atención personalizada y las condiciones adaptadas al segmento de tu mercado son las características más destacables y ventajosas. Además, el asesoramiento  que se ofrece en cuanto al hecho de adaptar tu póliza de seguro y la elección de aquello que necesites incluir o no en él, es un proceso completamente personalizado y detallado.

Es importante mantener tu negocio protegido frente a cualquier situación, y para ello, los seguros para comercios suelen incluir la cobertura de “Pérdida de beneficios” o “Lucro Cesante”. Las  aseguradoras saben que la mayor preocupación para una empresa es su economía y por ello les parece muy importante ofrecer coberturas útiles a los comercios y, sobre todo, que ejerzan una función de restablecimiento de aquello que la empresa no podría recuperar por sí sola.

 

Pérdida de beneficios o el Lucro cesante y las ventajas de contar con esta cobertura

 

Hoy en día, es esencial para el bienestar económico de tu empresa ante posibles imprevistos y/o accidentes, tener contratada la cobertura de “Pérdida de beneficios” o “Lucro cesante”. Ésta funciona de la siguiente forma: en caso de pérdida de rendimiento económico a causa de una interrupción temporal, total o parcial, se encargará de cubrir el problema en el supuesto de que esa paralización se haya producido a consecuencia de un siniestro, siempre y cuando esté cubierto por el seguro contratado y se vaya a reanudar la actividad  después del siniestro.

También pueden afectar a tus ingresos las obras, zanjas y socavones producidos en la vía pública por sucesos accidentales, como escapes de agua, que te obliguen a cerrar tu establecimiento al impedirse al acceso al mismo, para los que es muy positivo estar preparados.

El objetivo que persigue esta cobertura es el de obtener el mismo resultado de explotación en la cuenta de pérdidas y ganancias que hubiera obtenido la empresa de no haber sufrido el siniestro.  La empresa aseguradora se compromete a indemnizar al asegurado por haber sufrido una pérdida monetaria.

Además, los seguros más completos presentan diferentes modalidades que se adaptarán a tus necesidades. En algunos casos, podrás elegir una cobertura que te ofrezca una indemnización diaria por una cantidad pactada por cada día laborable de cierre del establecimiento. En otros, tienes la opción de pactar un capital de beneficio bruto, que suele ser el correspondiente al último ejercicio económico, y proteger tus ingresos si por el siniestro se produce una reducción del volumen de tu negocio o un aumento del coste de la explotación.

Y si eres propietario de un local, y lo tienes alquilado a un tercero para su explotación, también podrás proteger tus ingresos si por un siniestro dejas de recibir el importe de dicho alquiler, en lo que suele denominarse cobertura de pérdida de alquileres.

La diferencia entre los daños directos y los daños indirectos

 

Tu empresa no solo puede sufrir los daños directos que producen los accidentes cubiertos por los seguros habitualmente, sino que también se pueden producir daños indirectos, es decir, pérdidas económicas a consecuencia de la disminución en la actividad, traducido a una reducción en las ventas respecto de las esperadas, teniendo que soportar, además, unos gastos permanentes. Para soportar estos daños indirectos tu empresa necesita la cobertura de “Pérdida de Beneficios”.

 

¿Cuáles son las obligaciones de los asegurados y de la aseguradora?

 

El asegurado debe cumplir con unas obligaciones especificadas en las cláusulas del contrato del seguro adquirido o de lo contrario no estará en su derecho de recibir la indemnización. En el caso de la cobertura de “Pérdida de beneficios”, el asegurado deberá:

 

1- CONTABILIDAD: Llevar las cuentas de su negocio y guardar la actividad de sus libros de contabilidad, inventarios y balances de los tres últimos años en un lugar seguro y diferente para cada uno. Tendrá que someterlos al examen del asegurador cuando éste lo solicite.

2- AVISO DE SINIESTRO: Avisar al asegurador, dentro de las 24 horas, de cada daño material que pueda producir una pérdida de beneficios.

3- MINIMIZACIÓN DE LA PÉRDIDA: Siguiendo las instrucciones del asegurador, tomar las medidas posibles para evitar o reducir la pérdida.

 

 

La aseguradora también tiene que cumplir unos requisitos previamente reflejados en el contrato del seguro prestado. Ésta tiene la obligación de:

 

 

1- PAGO DE LA INDEMNIZACIÓN: Pagar la indemnización debida como consecuencia del siniestro indemnizable e incluido en los términos señalados del contrato.

2- NOTIFICACIÓN EXPRESA: En caso de que la aseguradora considere que el siniestro no es indemnizable, deberá notificárselo de forma escrita a la empresa asegurada.

 

 

Una opción interesante y favorecedora

 

En conclusión, el hecho de escoger un seguro para comercios es, en general, una forma de mantener tu negocio a salvo y protegido, sin embargo, si éste incluye la cobertura de “Pérdida de beneficios” o “Lucro cesante”, estarás blindando tus ingresos, es decir, incrementará tu tranquilidad. Tendrás presente que, en caso de siniestro, tu aseguradora cumplirá con su cometido e indemnizará a tu empresa por el valor de la facturación no percibida a causa del cese de la actividad de tu negocio. Esta elección añadirá valor a tu empresa, bienestar y seguridad para ti y tu familia.

 

 

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